En el Nombre de Jesús, decretamos, bajo autoridad Apostólica y Profética que somos Uno en Cristo Jesús nuestro Señor.
Toda división, rebelión, falsos ministros y falsos ministerios que atentan contra la unidad del Cuerpo de Cristo, cesa, cae a tierra, no tienen efecto contra la Iglesia de Señor.
Murmuración, mentiras, comentarios mentirosos y chismes que afecta la unidad y la hermandad dentro del Cuerpo de Cristo, las bloqueamos y declaramos que se cortan en el Nombre de Jesús.
Estamos unidos por medio de la Paz.
La Paz de Jesucristo gobierna en medio de nosotros y señorea el ambiente de la Iglesia.
Trabajamos en Paz. Predicamos en Paz. Cada actividad está gobernada por la Paz, ya que ella es el vínculo perfecto.
Conforme a la Palabra escrita en 1º Corintios 1:10, decretamos:
- En el Nombre de Jesús que entre nosotros fluye un mismo mensaje y que este no se distorsiona ni se malentiende a medida que fluye entre los hermanos.
- Entre nosotros no hay, ni habrá divisiones. Ninguna rebelión interna o presión y oferta externa nos dividirá jamás.
- Una misma visión nos une y fortalece. Trabajamos en el poder de la unidad a fin de que la visión del Reino fluya en esta región. Amén.
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